martes, 21 de mayo de 2013

(C) Fusión bancaria e industrial

La expresión matemática de la entrada anterior representa el distanciamiento de la empresa vasca y española de la banca tradicional. Esta frase no significa que el empresario haya dejado de saludar al banquero que podría ser cierto, sino que el banco español y el banco vasco han observado una evolución de su tipo de beneficio no relacionada con el tipo de beneficio de los sectores empresariales e industriales que se encontraban bajo su dominio financiero.

El BBV, por ejemplo, no podría haber nacido sin la expansión comercial e industrial de la siderurgia vasca en el s. XIX. El sector siderúrgico, algo cambiado por el progreso técnico, las reconversiones o la competencia europea sigue ocupando un lugar en la matrices de Leontief. La historia económica vasca explica el crecimiento de algunos sectores industriales a través de la fusión empresarial e industrial. Plantas industriales más grandes posibilitaban menores costes, precios y finalmente una mayor demanda. La función de los bancos en este proceso es fundamental.

Una fusión industrial aumenta el tipo de beneficio de dicha actividad y los recursos de los vascos se dirigieron desde los activos financieros o mercado monetario hacia las empresas siderúrgicas. No es extraño encontrar nacionalistas con acciones de bancos o herencias en las que el difunto deja unos títulos que tienen más valor simbólico que real. Una fusión industrial posiblemente requiera de cierta financiación previa y los grandes proyectos no pueden realizarse sin fusiones bancarias. Teóricamente, el aumento del tipo de beneficio industrial se tradujo en fusiones o agrupaciones bancarias en el s. XIX.

No voy a ser pesado y resumiré la idea principal. Cualquier fusión industrial va acompañada tarde o temprano de una fusión bancaria y financiera. La fusión de las cajas de ahorro y la fusión de Banesto con otros bancos supone un intento de aumentar el tipo de beneficio del sector. Sin embargo, estas fusiones no están encaminadas a responder a fusiones industriales o financiar grandes proyectos sino a mitigar la caida del tipo de beneficio sectorial producido por la integración al sme de moneda única.

Históricamente, el tipo de interés de las actividades industriales y bancarias o financieras eran idénticos. Las diferencias entre el corto y largo plazo estaban originadas por el riesgo y la incertidumbre. La unión monetaria defensora de un progreso técnico acelerado ha distanciado los tipos de interés entre los mercados en países poco dinámicos. Este hecho ha originado un desequilibrio estructural.

Doy por finalizada esta entrada. 21 de Mayo de 2013

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