lunes, 20 de mayo de 2013

(C) El empleo de abril

Un aumento de empleo que rompe la tendencia estructural de destrucción puede obedecer a varias razones. El estado de la economía española y vasca, desde hace años, con algún tipo de desfase, es de pivotación o incertidumbre en la fase baja del ciclo alrededor de las cantidades que las empresas desean invertir. La inversión es, en economía, el aumento de capital entre dos períodos consecutivos. Las empresas para invertir observan el mercado monetario, el cual, define una cantidad óptima de inversión. Después analizan el mercado de bienes que determina a su vez, otra cantidad. Por último, acuden al mercado de trabajo o centro de producción en la empresa, que también tienen algo que decir sobre esta cuestión. En el momento en el que los tres mercados convergen sobre la cantidad a invertir, el nuevo proyecto, sea cual sea, sale adelante.

Normalmente el mercado de trabajo siempre quedaba relegado a una posición secundaria y la teoría económica ha dado más importancia al mercado de bienes y al mercado monetario. Los consejos europeos son elocuentes, reducir el déficit presupuestario, equilibrar la balanza de pagos y lograr así el equilibrio en el mercado de bienes. En el almacén de la empresa, el nivel de existencias o stocks, será, de esta forma, el adecuado. Supongamos que las empresas vascas o españolas consiguen que las existencias reflejen dicho nivel de equilibrio. En este caso, no se producirán nuevas inversiones hasta que las decisiones con el mercado monetario coincidan. Podría decir que es Hicks Hansen "revisited", pero no.

Para abandonar esta penuria que está llenando de indigentes las calles, el mercado monetario tiene que definir un nivel de renta que coincida con el nivel de producción o output en el mercado de bienes. No consideraré el mercado de trabajo por el momento. Para entenderlo se podría recurrir a la teoría cuantitativa, en la que el dinero, tarde o temprano, establece un nivel de renta y un nivel de precios.

La relación entre la inversión y la base monetaria tiene que ser estable y constante alrededor del ratio propensión marginal al ahorro y demanda de dinero por unidad de renta. Matemáticamente

(dK/mH)=(s/ß)

La crisis se ha asentado en la imposibilidad de que esta igualdad se produzca. La base monetaria dependiente del sme y la moneda única han definido una demanda de dinero incompatible con la inversión y la propensión marginal al ahorro de familias, empresas e instituciones dentro del territorio nacional.

El país, desde la entrada en la unión monetaria, ha caido en una reiteración del ciclo de Hayek y en el proceso acumulativo de Wicksell. Sin embargo, la economía se ha movido intentando igualar el tipo de beneficio entre los activos financieros y no financieros, lo cual ha producido finalmente una recesión y el desproporcionado volumen de desempleo.

Doy por finalizada esta entrada. 20 de Mayo de 2013

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