jueves, 30 de mayo de 2013

(C) La oferta laboral

El panorama dibujado por la OCDE para España es ciertamente pesimista. Hace unos días paseaba por Bilbao y observé incrédulo una empresa a pie de calle donde todos estaban trabajando al 100%, cosa que deduje al verlos tecleando sin parar delante de las pantallas de los ordenadores. Increible pensé pero cierto. Me acerqué para saber cuál era su actividad y descubrí que era una oficina de Lanbide, antiguo INEM.

Dedicaré esta entrada a la oferta de trabajo ya que la demanda laboral para Adam Smith y Ricardo dependían de la cantidad física de capital. Cuando cae la renta, disminuyen salarios y beneficios y también los factores productivos trabajo y capital utilizados por las empresas. Uno de los problemas seculares de la economía española y vasca es la rigidez de la oferta laboral. Una oferta rígida significa que ante un pequeño aumento salarial, el número de candidatos y el coste de selección aumentan desproporcionadamente. Sin embargo, el origen de esta rigidez es más difícil de hallar dentro de un modelo de equilibrio general.

En el caso de mercados desequilibrados, las inversiones de las empresas en el mercado de bienes definen una tecnología y ésta una demanda de trabajadores. El mercado monetario también decide una cantidad de trabajadores empleados. La base monetaria, el nivel salarial, la demanda de dinero, el tipo de beneficio, el progreso técnico y la elasticidad o rigidez de la oferta de trabajo, determinan la cantidad de empleo que el mercado de trabajo puede crear condicionado a la situación del mercado monetario y de la renta. La cantidad de trabajo de la economía depende de los tres mercados.

La rigidez en el mercado de trabajo tiene su origen en el propio mercado de trabajo y desincentiva la creación de empleo. Aún así la teoría no resuelve por qué España tiene un mercado de trabajo con oferta rígida comparada con otros países. Posiblemente, la elasticidad influye en el nivel salarial y el nivel salarial en la elasticidad. Para que esto suceda hay que postular una nueva variable o un tipo de interés en el mercado de trabajo relacionado con el mecanismo de reproducción de las condicionales laborales. El tipo de interés de la actividad no es el tipo de interés que observa el trabajador.

En términos sencillos, una elasticidad mayor que uno se consigue con aumentos de los salarios reales, lo cual no se produce porque los convenios establecen un aumento según el coste de la vida o nivel de inflación. El convenio tiene que definir un aumento salarial de la inflación más uno. Ese uno puede ser un céntimo o un euro. Y ésto producirá una mayor elasticidad siempre y cuando la inflación estimada se ajuste verdaderamente al aumento de precios.

El capital de una empresa a corto plazo sólo puede medirse en términos de salario o de remuneraciones al trabajo. Si el capital disminuye, la empresa podría observar cambios en el nivel salarial, en la elección de tecnología a medio plazo o en la cantidad de candidatos dispuestos a trabajar en ella. En época de crisis o recesión, una oferta laboral rígida es sinónimo de caida brusca en la oferta de trabajo cuando disminuyen los salarios. Una parte importante del desempleo abandona el mercado laboral.

Doy por finalizada esta entrada. 30 de Mayo de 2013

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