Doy por finalizado el blog sabiendo que el objetivo ha sido conseguido. No es un blog basado en la charlatanería vulgar de los economistas sino un ejercicio de integración de hechos socioeconómicos dentro de un modelo de equilibrio general. El modelo de crecimiento más conocido y popular, de Harrod Domar, no puede utilizarse ya que no contempla el mercado monetario dentro de las ecuaciones de equilibrio.
El modelo de Hicks Hansen, también muy popular, solamente puede utilizarse para establecer conflictos pero no para resolverlos. No estamos dentro de una economía nacional con fronteras y herramientas de política económica tradicionales sino dentro de una unión monetaria supranacional de moneda única. Los tipos de interés quedan desvinculados de la base monetaria nacional y tienden a la baja en los mercados de bienes condicionados por el progreso técnico aplicado en los sectores industriales.
En muchos casos, las herramientas microeconómicas de maximización y optimización siguen siendo válidas y los fallos de la teoría económica se encuentran en modelos obsoletos de macroeconomía mencionados anteriormente. Evidentemente estos resultados están basados en las matemáticas aplicadas a la economía. Físicos, ingenieros y también economistas utilizan herramientas matemáticas propias de cada disciplina lo cual me recuerda a la enemistad entre Menger y Walras producida por la utilización de las matemáticas en sus trabajos. Menger, a diferencia de Walras, rechazó utilizar las matemáticas en sus trabajos de economía.
Abro un nuevo camino para un nuevo blog con temas diversos como el tipo de interés en los modelos de equilibrio general, las inconsistencias del modelo Hicks Hansen, el tipo de interés en el mercado de trabajo relacionado con el salario, los fondos de inversión como herramienta de equilibrio entre los mercados, el progreso técnico nacional y europeo y su relación con el sistema bancario, la presunta ineficacia de la tasa Tobin en la solución de la crisis europea, el conflicto entre el dólar y el euro en una alianza militar, el cambio a un ciclo lento en el mundo de los negocios por la introducción del euro, el efecto de los rescates monetarios, un análisis más profundo de los desfases en las decisiones de inversión, un análisis de la oferta monetaria relacionada con la comercialización de activos financieros en mercados internacionales, la dificultad de aumentar el tipo de beneficio bancario, el significado del tipo de interés en una unión monetaria...etc.etc.
Todos estos temas son, en cierto sentido, de segundo orden y de mayor complejidad dentro de un contexto de moneda única. Por esta razón, prefiero cerrar el blog, habiendo desbloqueado convicciones falsas y falsas teorías sobre la situación actual de la economía española y vasca.
FIN DE BLOG
Crisis monetaria
lunes, 10 de junio de 2013
viernes, 7 de junio de 2013
Los precios de las materias primas
Voy a hacer un inciso y dedicar una entrada al tema.Las materias primas pertenecen al mercado de bienes y normalmente son productos regulados o intervenidos internacionalmente a través de convenios. Los economistas como Tinbergen y Hayek resaltan la importancia de productos como los minerales, los cereales o el gas.
En los foros de discusión, el aumento de precio de materias primas fue un tema que concentró la atención de los internautas. Una liberalización o desregulación produce una modificación de precios per se. El aumento de precios de las materias primas es producido por un aumento de las inversiones en el sector que llega a un punto de rendimientos decrecientes o costes crecientes. El aumento de la población mundial, una mecanización o la desregulación parcial hacen que los precios fluctúen libremente.
Sin embargo, el aumento de precios en los sectores mundiales primarios, podrían haber sido producidos por aumentos de los salarios mundiales nominales. En las zonas productoras de trigo y otros minerales, los salarios nominales aumentan por razones diversas, desde una mayor fuerza sindical hasta una escasez de oferta de mano de obra. El marginalismo apoyaría la idea de una mecanización mundial con mayor producto marginal del trabajo en sectores mineros y agrícolas. No hace falta ir muy lejos para investigar el aumento de estos precios.
Si nos centramos en los precios de los mercados monetarios, el aumento de precios vendrá producido por un aumento de la base monetaria en monedas aceptadas como medio de pago internacional acompañada de una caída drástica de los créditos internacionales a los sectores primarios mundiales. Fuera cuál fuera la razón o el motivo desencadenante, fueron los precios los que acabaron asumiendo todas esas fuerzas del mercado, restricciones, liberalizaciones, sobreemisiones monetarias u olas tecnológicas.
Si observamos el campo español, algunos hechos observados en otros sectores se repiten. Las máquinas de mayor tamaño se han hecho más grandes. Una mecanización con restricción crediticia supone mayores precios en los ejercicios de inversión con una posterior disminución de costes y precios en ejercicios siguientes. Si habéis visitado alguna obra o mina abierta en los 70 y volvéis en los 90 o actualmente comprobaréis que las máquinas son mayores y de mayor potencia. Esta maquinaria es gigantesca y los motores por ejemplo, tienen que tener una producción limitada en número y en cierto sentido una especialización. Un cambio tecnológico supone desarrollar mejoras tecnológicas que afectará a pocas unidades comparadas, por ejemplo, con la producción de vehículos automóviles.
Si nos fijamos en los precios en el mercado de bienes primarios, éstos aumentarán si se produce un desplome del ahorro en el sector lo cual ha sido cierto por un aumento de liquidez en zonas agrícolas al disminuir los depósitos bancarios desanimados por los bajos tipos de interés.
Doy por finalizada esta entrada. Junio 07/2013
En los foros de discusión, el aumento de precio de materias primas fue un tema que concentró la atención de los internautas. Una liberalización o desregulación produce una modificación de precios per se. El aumento de precios de las materias primas es producido por un aumento de las inversiones en el sector que llega a un punto de rendimientos decrecientes o costes crecientes. El aumento de la población mundial, una mecanización o la desregulación parcial hacen que los precios fluctúen libremente.
Sin embargo, el aumento de precios en los sectores mundiales primarios, podrían haber sido producidos por aumentos de los salarios mundiales nominales. En las zonas productoras de trigo y otros minerales, los salarios nominales aumentan por razones diversas, desde una mayor fuerza sindical hasta una escasez de oferta de mano de obra. El marginalismo apoyaría la idea de una mecanización mundial con mayor producto marginal del trabajo en sectores mineros y agrícolas. No hace falta ir muy lejos para investigar el aumento de estos precios.
Si nos centramos en los precios de los mercados monetarios, el aumento de precios vendrá producido por un aumento de la base monetaria en monedas aceptadas como medio de pago internacional acompañada de una caída drástica de los créditos internacionales a los sectores primarios mundiales. Fuera cuál fuera la razón o el motivo desencadenante, fueron los precios los que acabaron asumiendo todas esas fuerzas del mercado, restricciones, liberalizaciones, sobreemisiones monetarias u olas tecnológicas.
Si observamos el campo español, algunos hechos observados en otros sectores se repiten. Las máquinas de mayor tamaño se han hecho más grandes. Una mecanización con restricción crediticia supone mayores precios en los ejercicios de inversión con una posterior disminución de costes y precios en ejercicios siguientes. Si habéis visitado alguna obra o mina abierta en los 70 y volvéis en los 90 o actualmente comprobaréis que las máquinas son mayores y de mayor potencia. Esta maquinaria es gigantesca y los motores por ejemplo, tienen que tener una producción limitada en número y en cierto sentido una especialización. Un cambio tecnológico supone desarrollar mejoras tecnológicas que afectará a pocas unidades comparadas, por ejemplo, con la producción de vehículos automóviles.
Si nos fijamos en los precios en el mercado de bienes primarios, éstos aumentarán si se produce un desplome del ahorro en el sector lo cual ha sido cierto por un aumento de liquidez en zonas agrícolas al disminuir los depósitos bancarios desanimados por los bajos tipos de interés.
Doy por finalizada esta entrada. Junio 07/2013
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jueves, 6 de junio de 2013
(C) Una solución...monetaria
Para Bentham y J.S.Mill la justicia estaba subordinada a la utilidad. El concepto utilidad descansa sobre el derecho natural a la libertad, el "ius natura". Es evidente que el sistema monetario europeo ha comenzado a construir un mundo injusto.
Hayek ya escribió sobre el destino de una unión monetaria aunque lo hizo desde una visión extrema de desnacionalización y desunión en la que todos los bancos podían emitir dinero. La idea de una unión monetaria europea es, para Hayek, en los años 80, una utopía. Desde la frontera austríaca lo escribe explícitamente.
La solución a esta situación que está dividiendo el país entre empleados y desempleados, pasa por la creación de una nueva moneda en Europa relacionada con los países en crisis. No se podrá emitir dicha moneda en países económicamente fuertes como Francia, Alemania, Austría...etc. La implantación de dicha moneda supondrá inicialmente unos tipos de interés altos de los depósitos. Las familias, empresas e instituciones depositarán el dinero en esa moneda y solicitarán préstamos en euros.
Una moneda extensamente utilizada como el euro, desde una perspectiva cuantitativa, significa que su base monetaria es tan alta que los tipos de interés son muy bajos. Sin embargo el euro no ha modificado los tipos de interés en el mercado monetario de países muy desarrollados que eran muy bajos y siguen siendo bajos. Una nueva moneda aunque tenga un valor menor o inicialmente podamos comprar menos bienes con ella, tendrá, unos tipos de interés más altos ya que existirá margen para emitir nueva moneda a tipos de interés competitivos.
El mercado monetario quedará rápidamente dividido entre los que demandan créditos, que solicitarán dinero a los bancos, utilizando la vieja moneda, en este caso el euro y los ahorradores que depositarán sus ahorros en la nueva moneda cuyo rendimiento es superior. Cualquier intento de acabar con esta segunda moneda chocará con las familias, las empresas y las instituciones que gestionan los ingresos y los gastos, extrayendo al final del ejercicio un excedente monetario.
La situación seguirá así hasta que finalmente las dos monedas alcancen el mismo valor. La base monetaria del euro disminuirá y la base monetaria de la nueva moneda aumentará, produciendo un movimiento de equilibrio relacionado con los tipos de interés. Si queremos que los mercados monetario y de bienes estén equilibrados a largo plazo, la emisión de la moneda única tiene que disminuir y aumentar la emisión y acuñación de la nueva moneda. Tendremos entonces dos estructuras de tipos de interés que representan la realidad productiva de una Europa dividida y una integración hacia una moneda única racional y pragmática. Evidentemente, la moneda única requería de unas fases progresivas de implantación que no se llevaron a cabo porque la teoría monetaria tiene lagunas y vacíos considerables.
Podría ser que esta solución tampoco fuera conveniente para algunos países y hubiera que emitir una tercera moneda europea. Finalmente, como acepta Hayek, tendríamos tres monedas para el conjunto de la UE. Solamente una armonización de tasas de crecimiento, inflación y progreso técnico podría disminuir el número de monedas utilizadas.
Financiación empresarial
Las dos próximas entradas forman parte de trabajos preliminares de investigación sobre el origen y evolución de la crisis actual. He considerado conveniente incluirlas aquí.
Aumentar la base monetaria producirá, si la cantidad de dinero es de cierta magnitud, un nuevo descenso del tipo de interés europeo, un aumento del crédito generalizado en las empresas que todavía operan con normalidad y una nueva caida del tipo de beneficio en el mercado monetario. El tipo de beneficio en este mercado engloba todos los rendimientos relacionados con bonos, letras, obligaciones etc. emitidos por cualquier entidad pública o privada.
Si la empresa vende dichas obligaciones en mercados extranjeros, la base monetaria aumentará. En caso contrario, no habrá ninguna modificación en la base y la emisión pasará a considerarse como demanda de dinero. Automáticamente, el beneficio de la empresa disminuirá ya que contablemente se reflejarán en la partida de gastos financieros los intereses pagados. Sin embargo el dinero obtenido de las obligaciones formarán parte del pasivo de la empresa aumentando la capacidad de gasto pero no afectará a la cuenta de resultados. El dinero de las obligaciones será utilizado para alguna actividad productiva, lo cual producirá un aumento de la inversión. El nuevo resultado contable dependerá del éxito o del fracaso de los nuevos proyectos, técnicas o negocios.
Supongamos que la empresa vende las obligaciones en el mercado nacional. En este caso, la base monetaria no aumentará aunque sí lo hará la función demanda de dinero por unidad de renta. El tipo de beneficio de la actividad emisora caerá y al dedicarse el dinero a la actividad productiva, el tipo de beneficio en el mercado de bienes aumentará. Para que los tipos de beneficio se igualen, el tipo de beneficio en el mercado monetario tiene que aumentar lo cual, en este ejemplo podría ser poco probable, o disminuir en el mercado de bienes. Para que el tipo de beneficio disminuya en el mercado de bienes, la propensión a ahorrar de la empresa tiene que elevarse.
La empresa observará si emite obligaciones, un aumento de la inversión, un aumento del tipo de beneficio y un aumento de las reservas. Y esto sucederá en todos los sectores que emitan obligaciones para financiarse. Finalmente, el tipo de beneficio después de emitir bonos o obligaciones será inferior al nivel inicial. Podríamos decir que el resultado era ciertamente previsible ya que un aumento del capital forzaría a la baja el tipo de beneficio.
Evidentemente, la empresa volverá a los niveles de beneficio iniciales al reducir la emisión de obligaciones. Una vez que disminuye la cantidad de títulos emitidos para financiarse, el tipo de beneficio de dicha actividad aumenta y suceden dos cosas, aumentan de nuevo las inversiones y caen las reservas. Las nuevas inversiones se realizan con cargo a reservas estatutarias o legales acumuladas de ejercicios anteriores.
Globalización financiera
Supongamos que el país tiene una sola empresa que emite unas obligaciones a un tipo de interés. La empresa solicita al banco que comercialice dichas obligaciones y el banco las divide en participaciones a un precio determinado y las pone en venta a través de un fondo. Si el público en general dentro del territorio nacional no compra dichas participaciones, dichos activos se dirigen a mercados europeos o internacionales.
Si alguna empresa en el mundo quiere comprar dichas obligaciones pujará por ellas en el mercado, subirá su precio y el dinero resultante de la operación menos los gastos, se depositarán en el banco emisor. El banco acumula el dinero de la venta de las participaciones. Una parte de ese dinero lo utiliza para realizar préstamos a empresas, familias e instituciones. La base monetaria fluctuará como en operaciones de open market. Si vende, la base monetaria aumenta. Si compra, la base monetaria disminuye.
Cuando un cliente acude al banco con dinero, el banco compra participaciones y sitúa al cliente como partícipe. Si el cliente decide retirarse del fondo, el banco ordena vender las participaciones cargando el dinero de dicha operación en cuentas corrientes o de ahorro ordinario. Si las participaciones son compradas en países europeos o en otros continentes, la base monetaria del país aumenta. En el caso de que las participaciones fueran compradas dentro del país, la base monetaria permanece invariable. De esta forma, una globalización financiera de activos nacionales produce inestabilidad en la base monetaria.
Las ventas de participaciones en países extranjeros, europeos o no europeos, produce automáticamente un aumento del tipo de beneficio en el mercado monetario y una desviación de recursos de las empresas al sistema bancario y financiero. Finalmente llegamos al problema ya planteado en los años 80 sobre el control de flujos monetarios mundiales y a la tasa Tobin.
La economía se asienta sobre recursos reales y no ficticios. Detrás del valor de las participaciones de un fondo tienen que existir empresas sólidas, instituciones solventes y recursos humanos y materiales. Cuando no existían fondos, los bancos prestaban a las empresas y remuneraban los depósitos de los ahorradores. El mercado monetario era muy sensible a las respuestas en el mercado de bienes de sus políticas financieras y monetarias. El banco era la conexión o el intermediario entre el ahorrador y la empresa, o entre la empresa y la institución. Los fondos han roto, en cierto sentido, dicha relación.
Doy por finalizada esta entrada. Junio 06/2013
Hayek ya escribió sobre el destino de una unión monetaria aunque lo hizo desde una visión extrema de desnacionalización y desunión en la que todos los bancos podían emitir dinero. La idea de una unión monetaria europea es, para Hayek, en los años 80, una utopía. Desde la frontera austríaca lo escribe explícitamente.
La solución a esta situación que está dividiendo el país entre empleados y desempleados, pasa por la creación de una nueva moneda en Europa relacionada con los países en crisis. No se podrá emitir dicha moneda en países económicamente fuertes como Francia, Alemania, Austría...etc. La implantación de dicha moneda supondrá inicialmente unos tipos de interés altos de los depósitos. Las familias, empresas e instituciones depositarán el dinero en esa moneda y solicitarán préstamos en euros.
Una moneda extensamente utilizada como el euro, desde una perspectiva cuantitativa, significa que su base monetaria es tan alta que los tipos de interés son muy bajos. Sin embargo el euro no ha modificado los tipos de interés en el mercado monetario de países muy desarrollados que eran muy bajos y siguen siendo bajos. Una nueva moneda aunque tenga un valor menor o inicialmente podamos comprar menos bienes con ella, tendrá, unos tipos de interés más altos ya que existirá margen para emitir nueva moneda a tipos de interés competitivos.
El mercado monetario quedará rápidamente dividido entre los que demandan créditos, que solicitarán dinero a los bancos, utilizando la vieja moneda, en este caso el euro y los ahorradores que depositarán sus ahorros en la nueva moneda cuyo rendimiento es superior. Cualquier intento de acabar con esta segunda moneda chocará con las familias, las empresas y las instituciones que gestionan los ingresos y los gastos, extrayendo al final del ejercicio un excedente monetario.
La situación seguirá así hasta que finalmente las dos monedas alcancen el mismo valor. La base monetaria del euro disminuirá y la base monetaria de la nueva moneda aumentará, produciendo un movimiento de equilibrio relacionado con los tipos de interés. Si queremos que los mercados monetario y de bienes estén equilibrados a largo plazo, la emisión de la moneda única tiene que disminuir y aumentar la emisión y acuñación de la nueva moneda. Tendremos entonces dos estructuras de tipos de interés que representan la realidad productiva de una Europa dividida y una integración hacia una moneda única racional y pragmática. Evidentemente, la moneda única requería de unas fases progresivas de implantación que no se llevaron a cabo porque la teoría monetaria tiene lagunas y vacíos considerables.
Podría ser que esta solución tampoco fuera conveniente para algunos países y hubiera que emitir una tercera moneda europea. Finalmente, como acepta Hayek, tendríamos tres monedas para el conjunto de la UE. Solamente una armonización de tasas de crecimiento, inflación y progreso técnico podría disminuir el número de monedas utilizadas.
Financiación empresarial
Las dos próximas entradas forman parte de trabajos preliminares de investigación sobre el origen y evolución de la crisis actual. He considerado conveniente incluirlas aquí.
Aumentar la base monetaria producirá, si la cantidad de dinero es de cierta magnitud, un nuevo descenso del tipo de interés europeo, un aumento del crédito generalizado en las empresas que todavía operan con normalidad y una nueva caida del tipo de beneficio en el mercado monetario. El tipo de beneficio en este mercado engloba todos los rendimientos relacionados con bonos, letras, obligaciones etc. emitidos por cualquier entidad pública o privada.
Si la empresa vende dichas obligaciones en mercados extranjeros, la base monetaria aumentará. En caso contrario, no habrá ninguna modificación en la base y la emisión pasará a considerarse como demanda de dinero. Automáticamente, el beneficio de la empresa disminuirá ya que contablemente se reflejarán en la partida de gastos financieros los intereses pagados. Sin embargo el dinero obtenido de las obligaciones formarán parte del pasivo de la empresa aumentando la capacidad de gasto pero no afectará a la cuenta de resultados. El dinero de las obligaciones será utilizado para alguna actividad productiva, lo cual producirá un aumento de la inversión. El nuevo resultado contable dependerá del éxito o del fracaso de los nuevos proyectos, técnicas o negocios.
Supongamos que la empresa vende las obligaciones en el mercado nacional. En este caso, la base monetaria no aumentará aunque sí lo hará la función demanda de dinero por unidad de renta. El tipo de beneficio de la actividad emisora caerá y al dedicarse el dinero a la actividad productiva, el tipo de beneficio en el mercado de bienes aumentará. Para que los tipos de beneficio se igualen, el tipo de beneficio en el mercado monetario tiene que aumentar lo cual, en este ejemplo podría ser poco probable, o disminuir en el mercado de bienes. Para que el tipo de beneficio disminuya en el mercado de bienes, la propensión a ahorrar de la empresa tiene que elevarse.
La empresa observará si emite obligaciones, un aumento de la inversión, un aumento del tipo de beneficio y un aumento de las reservas. Y esto sucederá en todos los sectores que emitan obligaciones para financiarse. Finalmente, el tipo de beneficio después de emitir bonos o obligaciones será inferior al nivel inicial. Podríamos decir que el resultado era ciertamente previsible ya que un aumento del capital forzaría a la baja el tipo de beneficio.
Evidentemente, la empresa volverá a los niveles de beneficio iniciales al reducir la emisión de obligaciones. Una vez que disminuye la cantidad de títulos emitidos para financiarse, el tipo de beneficio de dicha actividad aumenta y suceden dos cosas, aumentan de nuevo las inversiones y caen las reservas. Las nuevas inversiones se realizan con cargo a reservas estatutarias o legales acumuladas de ejercicios anteriores.
Globalización financiera
Supongamos que el país tiene una sola empresa que emite unas obligaciones a un tipo de interés. La empresa solicita al banco que comercialice dichas obligaciones y el banco las divide en participaciones a un precio determinado y las pone en venta a través de un fondo. Si el público en general dentro del territorio nacional no compra dichas participaciones, dichos activos se dirigen a mercados europeos o internacionales.
Si alguna empresa en el mundo quiere comprar dichas obligaciones pujará por ellas en el mercado, subirá su precio y el dinero resultante de la operación menos los gastos, se depositarán en el banco emisor. El banco acumula el dinero de la venta de las participaciones. Una parte de ese dinero lo utiliza para realizar préstamos a empresas, familias e instituciones. La base monetaria fluctuará como en operaciones de open market. Si vende, la base monetaria aumenta. Si compra, la base monetaria disminuye.
Cuando un cliente acude al banco con dinero, el banco compra participaciones y sitúa al cliente como partícipe. Si el cliente decide retirarse del fondo, el banco ordena vender las participaciones cargando el dinero de dicha operación en cuentas corrientes o de ahorro ordinario. Si las participaciones son compradas en países europeos o en otros continentes, la base monetaria del país aumenta. En el caso de que las participaciones fueran compradas dentro del país, la base monetaria permanece invariable. De esta forma, una globalización financiera de activos nacionales produce inestabilidad en la base monetaria.
Las ventas de participaciones en países extranjeros, europeos o no europeos, produce automáticamente un aumento del tipo de beneficio en el mercado monetario y una desviación de recursos de las empresas al sistema bancario y financiero. Finalmente llegamos al problema ya planteado en los años 80 sobre el control de flujos monetarios mundiales y a la tasa Tobin.
La economía se asienta sobre recursos reales y no ficticios. Detrás del valor de las participaciones de un fondo tienen que existir empresas sólidas, instituciones solventes y recursos humanos y materiales. Cuando no existían fondos, los bancos prestaban a las empresas y remuneraban los depósitos de los ahorradores. El mercado monetario era muy sensible a las respuestas en el mercado de bienes de sus políticas financieras y monetarias. El banco era la conexión o el intermediario entre el ahorrador y la empresa, o entre la empresa y la institución. Los fondos han roto, en cierto sentido, dicha relación.
Doy por finalizada esta entrada. Junio 06/2013
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miércoles, 5 de junio de 2013
(C) Empleo y desempleo
El parámetro que mide la demanda de dinero y el tipo de beneficio bancario en el mercado monetario relacionado con el tipo de beneficio en el mercado de bienes, es modificado por la situación en el mercado de trabajo. La rigidez de la oferta laboral, un nivel de salarios elevado y la aplicación de progreso técnico contrastado producen automáticamente un mayor nivel de inversión relacionada con el cambio de maquinaria e instalaciones en las empresas.
La cifra de empleo, unos 16 millones de personas, indica que el aumento del capital, de base monetaria, progreso técnico y propensión marginal al ahorro ha sido durante años superior a las variables que limitan el crecimiento del empleo especialmente la demanda de dinero y la propia cifra de empleo. Un país como España con millones de personas empleadas difícilmente puede crear empleo adicional a medio plazo. El sistema monetario europeo ha perjudicado la calidad media de las empresas españolas. Tampoco las formas jurídicas de constitución empresarial han sido las adecuadas para evitar dicho empeoramiento. Hoy día podemos observar sociedades limitadas con categoría de sociedades anónimas y al revés, sociedades anónimas con niveles de sociedades limitadas.
Por ejemplo, para evitar la entrada de inmigrantes, los jóvenes tenían que haber dejado de estudiar y se habría producido una situación de pleno empleo con aumentos significativos de salarios reales. Estaríamos más cerca de los tipos de interés europeos en el sentido industrial de Marshall y la crisis habría sido menos drástica. Sin embargo, el gobierno respaldado por los votos, de derecha e izquierda elevaron el número de años de educación con el establecimiento de la ESO. La educación tiene que ser eficiente a largo plazo ya que en muchos casos, la prolongacón de ciclos educativos no ha supuesto una mejora del rendimiento o del bienestar individual o social. Evidentemente, los jóvenes españoles y vascos estudian sin ninguna necesidad y durante más tiempo.
El número de parados alcanza la cifra de seis millones. Es una realidad que hay mucho empleo y también gran cantidad de desempleo en un país que carece de principios igualitarios como en Francia donde las ayudas al desempleo son en algunos casos vitalicias. A pesar de todo el verdadero responsable de esta situación no es otro que el sme de moneda única que representa ciertamente un radicalismo económico y una ambición desmedida de poder.
Doy por finalizada esta entrada. 05 de Junio de 2013
La cifra de empleo, unos 16 millones de personas, indica que el aumento del capital, de base monetaria, progreso técnico y propensión marginal al ahorro ha sido durante años superior a las variables que limitan el crecimiento del empleo especialmente la demanda de dinero y la propia cifra de empleo. Un país como España con millones de personas empleadas difícilmente puede crear empleo adicional a medio plazo. El sistema monetario europeo ha perjudicado la calidad media de las empresas españolas. Tampoco las formas jurídicas de constitución empresarial han sido las adecuadas para evitar dicho empeoramiento. Hoy día podemos observar sociedades limitadas con categoría de sociedades anónimas y al revés, sociedades anónimas con niveles de sociedades limitadas.
Por ejemplo, para evitar la entrada de inmigrantes, los jóvenes tenían que haber dejado de estudiar y se habría producido una situación de pleno empleo con aumentos significativos de salarios reales. Estaríamos más cerca de los tipos de interés europeos en el sentido industrial de Marshall y la crisis habría sido menos drástica. Sin embargo, el gobierno respaldado por los votos, de derecha e izquierda elevaron el número de años de educación con el establecimiento de la ESO. La educación tiene que ser eficiente a largo plazo ya que en muchos casos, la prolongacón de ciclos educativos no ha supuesto una mejora del rendimiento o del bienestar individual o social. Evidentemente, los jóvenes españoles y vascos estudian sin ninguna necesidad y durante más tiempo.
El número de parados alcanza la cifra de seis millones. Es una realidad que hay mucho empleo y también gran cantidad de desempleo en un país que carece de principios igualitarios como en Francia donde las ayudas al desempleo son en algunos casos vitalicias. A pesar de todo el verdadero responsable de esta situación no es otro que el sme de moneda única que representa ciertamente un radicalismo económico y una ambición desmedida de poder.
Doy por finalizada esta entrada. 05 de Junio de 2013
martes, 4 de junio de 2013
(C) Presente y futuro
La crisis ha modificado ligeramente el valor del dinero y también su utilidad fundamentalmente relacionada con la elección intertemporal entre efectivo y depósito bancario, lo que es lo mismo entre consumo presente y consumo o inversión futura. Una disminución de la remuneración o tipo de interés por los depósitos bancarios modifica la relación de utilidad entre dos decisiones, la cantidad de efectivo que deseamos y la cantidad depositada a medio o largo plazo en el banco. En cierto sentido, el dinero que llevamos en el bolsillo, tiene más utilidad.
El norte de Europa valora más el presente que el futuro. Para los países mediterráneos el futuro siempre ha sido más importante que el presente. No puede ser trivial que hayan existido imperios de larga duración como el griego, el romano e imperio español. Sin embargo el imperio francés, alemán o austrohúngaro son relativamente breves.
Las personas adictas y no adictas modifican las decisiones de gasto y normalmente se llega a un nuevo equilibrio. También podría ser cierto que una menor remuneración por los depósitos bancarios haya producido cambios entre las decisiones de ocio y trabajo. Se produce la preferencia por la liquidez keynesiana y depósitos o fondos con bajo tipo de interés o rendimiento se convierten en saldos líquidos con facilidad. La relación entre el valor del dinero entre el presente y el futuro medido a través del tipo de interés desanima trabajar ya que el dinero depositado en el banco, tendrá en el futuro, igual o menor valor.
En el mercado de bienes, no se observa una alteración de precios relativos por lo que las decisiones de gasto o consumo dependen afortunadamente de la elasticidad renta de los productos. La crisis actual ha producido una alteración de las decisiones microeconómicas relacionadas con los saldos bancarios y por tanto ha modificado a través de un efecto renta disponible, algunos precios. En un contexto así, la propensión marginal al consumo aumenta, sin embargo el ajuste entre los mercados, fomenta un aumento de la propensión marginal al ahorro. En cierto sentido, los ajustes macroeconómicos limitan los ajustes de microeconomía y se producen restricciones relacionadas con la utilidad individual.
Un sistema monetario que apoya directa o indirectamente la sobreinversión sectorial produce desequilibrios microeconómicos en la valoración o precio de los factores. El precio relativo de los factores (r/w) no varía, ya que el tipo de beneficio y el salario caen finalmente en la misma proporción aunque no en todos los sectores. La productividad marginal del capital y del trabajo disminuyen. Otro problema o efecto adverso de la sobreinversión y la creación de empresas marginales es la pérdida de calidad de los productos finales lo cual desencadena una pérdida de utilidad del consumidor.
Doy por finalizada esta entrada. 04 de Junio de 2013
El norte de Europa valora más el presente que el futuro. Para los países mediterráneos el futuro siempre ha sido más importante que el presente. No puede ser trivial que hayan existido imperios de larga duración como el griego, el romano e imperio español. Sin embargo el imperio francés, alemán o austrohúngaro son relativamente breves.
Las personas adictas y no adictas modifican las decisiones de gasto y normalmente se llega a un nuevo equilibrio. También podría ser cierto que una menor remuneración por los depósitos bancarios haya producido cambios entre las decisiones de ocio y trabajo. Se produce la preferencia por la liquidez keynesiana y depósitos o fondos con bajo tipo de interés o rendimiento se convierten en saldos líquidos con facilidad. La relación entre el valor del dinero entre el presente y el futuro medido a través del tipo de interés desanima trabajar ya que el dinero depositado en el banco, tendrá en el futuro, igual o menor valor.
En el mercado de bienes, no se observa una alteración de precios relativos por lo que las decisiones de gasto o consumo dependen afortunadamente de la elasticidad renta de los productos. La crisis actual ha producido una alteración de las decisiones microeconómicas relacionadas con los saldos bancarios y por tanto ha modificado a través de un efecto renta disponible, algunos precios. En un contexto así, la propensión marginal al consumo aumenta, sin embargo el ajuste entre los mercados, fomenta un aumento de la propensión marginal al ahorro. En cierto sentido, los ajustes macroeconómicos limitan los ajustes de microeconomía y se producen restricciones relacionadas con la utilidad individual.
Un sistema monetario que apoya directa o indirectamente la sobreinversión sectorial produce desequilibrios microeconómicos en la valoración o precio de los factores. El precio relativo de los factores (r/w) no varía, ya que el tipo de beneficio y el salario caen finalmente en la misma proporción aunque no en todos los sectores. La productividad marginal del capital y del trabajo disminuyen. Otro problema o efecto adverso de la sobreinversión y la creación de empresas marginales es la pérdida de calidad de los productos finales lo cual desencadena una pérdida de utilidad del consumidor.
Doy por finalizada esta entrada. 04 de Junio de 2013
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lunes, 3 de junio de 2013
(C) Un ejemplo de sobreinversión
El desequilibrio causado por las diferencias entre el tipo de beneficio tiende a ser eliminado. Los recursos desplazados desde el mercado monetario al mercado de bienes, producen inicialmente un aumento de las inversiones, un aumento del tipo de beneficio y del nivel salarial. Esta ola, creada por el dinero barato, tiene un principio y un final. Cuando finaliza, las empresas e industrias observan que la competencia ha aumentando y el tipo de beneficio ha disminuido.
Si suponemos que abrimos un bar en el centro de una calle, observaremos un tipo de beneficio. Si otro establecimiento abre a pocos metros, todos los gremios saldrán beneficiados ya que los trabajos a realizar son variados, acondicionamientos, instalaciones, reformas, mobiliario, impuestos, licencias...etc. Cuando el bar o cualquier otro negocio abre al público, observamos dos negocios que compiten por el mismo mercado de clientes. Difícilmente el primero puede mantener sus ingresos y gastos. Si los ingresos disminuyen, las compras a proveedores también lo harán y finalmente el tipo de beneficio de dicha actividad caerá.
Supongamos que dicha calle tiene una sucursal bancaria o una Kutxa. Para que no exista competencia en dicha calle, la sucursal tiene que denegar el préstamo al segundo comerciante que quiere establecerse en ella. Si el tipo de beneficio de dicha actividad cae, también caerá el tipo de beneficio bancario de la kutxa si dicha actividad es su principal fuente de ingresos. En cierto sentido, podría decirse que existe colusión.
Una persona normal dirá que dicha aseveración es falsa. La kutxa tiene ahora dos clientes en vez de uno. Supongamos que abre otro bar en dicha calle. El tipo de beneficio caerá aún más. ¿ Podrá la Kutxa tener el mismo tipo de beneficio con tres negocios idénticos en la misma calle ? El capital necesario para comenzar la actividad es idéntico en los tres casos pero la caida de los ingresos y del tipo de beneficio en el segundo y tercer bar, producen una dificultad añadida para devolver los préstamos. La kutxa recuperará intereses y principal durante un tiempo pero posiblemente si el segundo y tercer bar no superan al primero en gestión y competencia, se producirán impagos de cuotas. Si se instala otro bar y la kutxa financia dicha inversión, su tipo de beneficio también caerá. El tipo de beneficio de los bares será tan bajo que alguno o todos no podrán devolver el préstamo solicitado.
Esta es la situación de un aumento de la demanda de dinero en términos sencillos y de sobreinversión en el mercado de bienes y monetario. Los bancos pueden dar préstamos a bajo tipo de interés pero sin nuevos proyectos o ideas, ellos mismos ponen en peligro su actividad a largo plazo. Supongamos que los bares no acuden a la kutxa para financiar la apertura de sus establecimientos. El sistema bancario globalmente disminuirá su tipo de beneficio. Finalmente supongamos que no son bares sino empresas o industrias de todo tipo, laboratorios, siderurgia, químicas, eléctricas...etc. Y la historia no acaba porque el dinero barato crea adicción y los rendimientos de los fondos fomentan dichas inversiones. En un contexto así, se producen nuevas olas y nuevas quiebras.
Doy por finalizada esta entrada. 03 de Junio de 2013
Si suponemos que abrimos un bar en el centro de una calle, observaremos un tipo de beneficio. Si otro establecimiento abre a pocos metros, todos los gremios saldrán beneficiados ya que los trabajos a realizar son variados, acondicionamientos, instalaciones, reformas, mobiliario, impuestos, licencias...etc. Cuando el bar o cualquier otro negocio abre al público, observamos dos negocios que compiten por el mismo mercado de clientes. Difícilmente el primero puede mantener sus ingresos y gastos. Si los ingresos disminuyen, las compras a proveedores también lo harán y finalmente el tipo de beneficio de dicha actividad caerá.
Supongamos que dicha calle tiene una sucursal bancaria o una Kutxa. Para que no exista competencia en dicha calle, la sucursal tiene que denegar el préstamo al segundo comerciante que quiere establecerse en ella. Si el tipo de beneficio de dicha actividad cae, también caerá el tipo de beneficio bancario de la kutxa si dicha actividad es su principal fuente de ingresos. En cierto sentido, podría decirse que existe colusión.
Una persona normal dirá que dicha aseveración es falsa. La kutxa tiene ahora dos clientes en vez de uno. Supongamos que abre otro bar en dicha calle. El tipo de beneficio caerá aún más. ¿ Podrá la Kutxa tener el mismo tipo de beneficio con tres negocios idénticos en la misma calle ? El capital necesario para comenzar la actividad es idéntico en los tres casos pero la caida de los ingresos y del tipo de beneficio en el segundo y tercer bar, producen una dificultad añadida para devolver los préstamos. La kutxa recuperará intereses y principal durante un tiempo pero posiblemente si el segundo y tercer bar no superan al primero en gestión y competencia, se producirán impagos de cuotas. Si se instala otro bar y la kutxa financia dicha inversión, su tipo de beneficio también caerá. El tipo de beneficio de los bares será tan bajo que alguno o todos no podrán devolver el préstamo solicitado.
Esta es la situación de un aumento de la demanda de dinero en términos sencillos y de sobreinversión en el mercado de bienes y monetario. Los bancos pueden dar préstamos a bajo tipo de interés pero sin nuevos proyectos o ideas, ellos mismos ponen en peligro su actividad a largo plazo. Supongamos que los bares no acuden a la kutxa para financiar la apertura de sus establecimientos. El sistema bancario globalmente disminuirá su tipo de beneficio. Finalmente supongamos que no son bares sino empresas o industrias de todo tipo, laboratorios, siderurgia, químicas, eléctricas...etc. Y la historia no acaba porque el dinero barato crea adicción y los rendimientos de los fondos fomentan dichas inversiones. En un contexto así, se producen nuevas olas y nuevas quiebras.
Doy por finalizada esta entrada. 03 de Junio de 2013
(C) La base monetaria
La expresión más sencilla de base monetaria en un mercado monetario equilibrado es
H=ßY/m
Un país en el que se producen desinversiones por caida de la renta, observa una disminución de su base monetaria. En fases de expansión, las necesidades de liquidez se resuelven vendiendo bonos que disminuyen el precio de estos activos y hacen aumentar su tipo de interés. En fases contractivas, la ausencia de liquidez es sinónimo de problemas de tesorería y las empresas solicitan al banco un préstamo o una línea de crédito. Si la situación de crisis se agudiza, el riesgo de impagados o de morosidad aumenta. Los bancos pueden también tener dificultades financieras y los fondos prestables se consiguen vendiendo bonos o participaciones de la cartera o solicitando préstamos a otros bancos.
El dinero barato, decía Hayek, crea adicción. Desde esta perspectiva, el sistema monetario europeo ha modificado sustancialmente la demanda de dinero peninsular. En época de crisis, la demanda de dinero aumenta y al caer la inversión, cae también la base monetaria, y con ella el tipo de beneficio en el mercado monetario. La adicción monetaria causada por tipos de interés bajos agudiza la caida del tipo de beneficio bancario. Cuando aumenta la demanda de dinero significativamente, el banco entra, en cierto sentido, en terreno de rendimientos decrecientes y costes crecientes.
El problema de roturar tierras de peor calidad con el mismo capital o maquinaria puede aplicarse al servicio bancario de préstamos. El dinero barato hace caer la productividad del trabajo y del capital en el mercado monetario. Los costes marginales son cada vez mayores y los ingresos marginales comparativamente menores.
Espero que este párrafo sea útil para explicar por qué un aumento de la demanda de dinero hace caer el tipo de beneficio en el mercado monetario. Normalmente la caida no es muy drástica si existe equilibrio. La base monetaria de un país que controla la inflación varía, entre otras variables, con la renta y su cuantía es bastante estable.
Robertson ya decía que una situación de bajos tipos de interés en los bonos producía una disminución del ingreso monetario total, cosa que finalmente ha ocurrido en Francia y otros países. La base monetaria no puede permanecer estable si el dinero está depositado durante días o semanas en las cajas fuertes de las empresas. Tipos de interés suficientemente bajos aproximados al nivel de inflación suponen un coste de transacción o formalización de un depósito superior al rendimiento obtenido.
Doy por finalizada esta entrada. 01 de Junio de 2013
H=ßY/m
Un país en el que se producen desinversiones por caida de la renta, observa una disminución de su base monetaria. En fases de expansión, las necesidades de liquidez se resuelven vendiendo bonos que disminuyen el precio de estos activos y hacen aumentar su tipo de interés. En fases contractivas, la ausencia de liquidez es sinónimo de problemas de tesorería y las empresas solicitan al banco un préstamo o una línea de crédito. Si la situación de crisis se agudiza, el riesgo de impagados o de morosidad aumenta. Los bancos pueden también tener dificultades financieras y los fondos prestables se consiguen vendiendo bonos o participaciones de la cartera o solicitando préstamos a otros bancos.
El dinero barato, decía Hayek, crea adicción. Desde esta perspectiva, el sistema monetario europeo ha modificado sustancialmente la demanda de dinero peninsular. En época de crisis, la demanda de dinero aumenta y al caer la inversión, cae también la base monetaria, y con ella el tipo de beneficio en el mercado monetario. La adicción monetaria causada por tipos de interés bajos agudiza la caida del tipo de beneficio bancario. Cuando aumenta la demanda de dinero significativamente, el banco entra, en cierto sentido, en terreno de rendimientos decrecientes y costes crecientes.
El problema de roturar tierras de peor calidad con el mismo capital o maquinaria puede aplicarse al servicio bancario de préstamos. El dinero barato hace caer la productividad del trabajo y del capital en el mercado monetario. Los costes marginales son cada vez mayores y los ingresos marginales comparativamente menores.
Espero que este párrafo sea útil para explicar por qué un aumento de la demanda de dinero hace caer el tipo de beneficio en el mercado monetario. Normalmente la caida no es muy drástica si existe equilibrio. La base monetaria de un país que controla la inflación varía, entre otras variables, con la renta y su cuantía es bastante estable.
Robertson ya decía que una situación de bajos tipos de interés en los bonos producía una disminución del ingreso monetario total, cosa que finalmente ha ocurrido en Francia y otros países. La base monetaria no puede permanecer estable si el dinero está depositado durante días o semanas en las cajas fuertes de las empresas. Tipos de interés suficientemente bajos aproximados al nivel de inflación suponen un coste de transacción o formalización de un depósito superior al rendimiento obtenido.
Doy por finalizada esta entrada. 01 de Junio de 2013
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