El desequilibrio causado por las diferencias entre el tipo de beneficio tiende a ser eliminado. Los recursos desplazados desde el mercado monetario al mercado de bienes, producen inicialmente un aumento de las inversiones, un aumento del tipo de beneficio y del nivel salarial. Esta ola, creada por el dinero barato, tiene un principio y un final. Cuando finaliza, las empresas e industrias observan que la competencia ha aumentando y el tipo de beneficio ha disminuido.
Si suponemos que abrimos un bar en el centro de una calle, observaremos un tipo de beneficio. Si otro establecimiento abre a pocos metros, todos los gremios saldrán beneficiados ya que los trabajos a realizar son variados, acondicionamientos, instalaciones, reformas, mobiliario, impuestos, licencias...etc. Cuando el bar o cualquier otro negocio abre al público, observamos dos negocios que compiten por el mismo mercado de clientes. Difícilmente el primero puede mantener sus ingresos y gastos. Si los ingresos disminuyen, las compras a proveedores también lo harán y finalmente el tipo de beneficio de dicha actividad caerá.
Supongamos que dicha calle tiene una sucursal bancaria o una Kutxa. Para que no exista competencia en dicha calle, la sucursal tiene que denegar el préstamo al segundo comerciante que quiere establecerse en ella. Si el tipo de beneficio de dicha actividad cae, también caerá el tipo de beneficio bancario de la kutxa si dicha actividad es su principal fuente de ingresos. En cierto sentido, podría decirse que existe colusión.
Una persona normal dirá que dicha aseveración es falsa. La kutxa tiene ahora dos clientes en vez de uno. Supongamos que abre otro bar en dicha calle. El tipo de beneficio caerá aún más. ¿ Podrá la Kutxa tener el mismo tipo de beneficio con tres negocios idénticos en la misma calle ? El capital necesario para comenzar la actividad es idéntico en los tres casos pero la caida de los ingresos y del tipo de beneficio en el segundo y tercer bar, producen una dificultad añadida para devolver los préstamos. La kutxa recuperará intereses y principal durante un tiempo pero posiblemente si el segundo y tercer bar no superan al primero en gestión y competencia, se producirán impagos de cuotas. Si se instala otro bar y la kutxa financia dicha inversión, su tipo de beneficio también caerá. El tipo de beneficio de los bares será tan bajo que alguno o todos no podrán devolver el préstamo solicitado.
Esta es la situación de un aumento de la demanda de dinero en términos sencillos y de sobreinversión en el mercado de bienes y monetario. Los bancos pueden dar préstamos a bajo tipo de interés pero sin nuevos proyectos o ideas, ellos mismos ponen en peligro su actividad a largo plazo. Supongamos que los bares no acuden a la kutxa para financiar la apertura de sus establecimientos. El sistema bancario globalmente disminuirá su tipo de beneficio. Finalmente supongamos que no son bares sino empresas o industrias de todo tipo, laboratorios, siderurgia, químicas, eléctricas...etc. Y la historia no acaba porque el dinero barato crea adicción y los rendimientos de los fondos fomentan dichas inversiones. En un contexto así, se producen nuevas olas y nuevas quiebras.
Doy por finalizada esta entrada. 03 de Junio de 2013
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