El equilibrio entre el mercado de bienes y monetario viene expresado por la relación
(dK/mH)=(s/ß)
cuyo origen se encuentra en la demanda de dinero según Ricardo y la condición de equilibrio keynesiana. Esta relación que representa el tipo de beneficio entre los mercados también refleja el nivel de precios. Hemos estado asistiendo a una sucesión de períodos inflacionarios y deflacionarios cuya causa se encuentra en la igualación del tipo de beneficio entre los mercados.
En este párrafo seré un buen bloguero. Sólo deseo que nadie lea este blog sin ninguna necesidad. En realidad, cada entrada es un resumen o sinopsis de otros trabajos que prácticamente nadie entendería. Estoy intentando simplificar y hacer lo difícil fácil y sencillo.
El mercado monetario y el mercado de bienes establecen en desequilibrio niveles de precios diferentes. Cuando el tipo de beneficio intenta igualarse entre los mercados, los precios varían. La expansión de la economía está relacionada con la inflación y el aumento de base monearia. La deflación es el mecanismo que iguala el tipo de beneficio en el mercado de bienes con el tipo de beneficio en el mercado monetario. En el primer caso la base monetaria aumenta, en el segundo caso, disminuye. Un tipo de beneficio bancario estructuralmente a la baja contiene o frena la subida de precios en el mercado de bienes. La condición de equilibrio de precios en los tres mercados es
dK/sy=$W/µK=mH/ßy
En el mercado de trabajo, la inflación tiene su origen en aumentos de los salarios nominales y la pendiente de la función de oferta laboral. En este mercado el progreso tecnológico y el aumento de la dimensión producirán deflación. Los precios de los activos financieros aumentarán si aumenta la base monetaria, elevamos la demanda de dinero o aumenta la renta. Esta expresión matemática es realmente interesante ya que define un aumento de la inversión cuando aumentan los precios de los activos financieros lo cual sucede a corto plazo si disminuye el tipo de interés.
Actualmente los precios de los bonos son bajos y los tipos altos. Esta situación representa una caida de la inversión y de los salarios nominales. También refleja una menor propensión marginal al ahorro y una posible incorporación de tecnología en el mercado de trabajo. En el mercado de bienes los empresarios no están satisfechos con un nivel de existencias en aumento.
El desequilibrio o tensiones de los precios no resueltas reflejan desequilibrios estructurales de los mercados también sin resolver.
Doy por finalizada esta entrada. 28 de Mayo de 2013
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